• Búsqueda

  • Últimas entradas

  • Páginas

  • Tags

  • Temas

  • Archivos

  • Activismo

  • Telekomor

  • Meta

  • Tecnócratas dirigiendo países de la UE. Industrias Clismón, quiero decir GoldMan Sachs formando parte de sucesivos gobiernos americanos incluido el de Obama. España indultando al banquero y recortando derechos, la policía pegando hostias al que se queje, etcétera y mientras, documentándome para un artículo sobre Olof Palme me encuentro con esto:

    “El día en que los llamados hombres de la vida práctica expulsen las ideas de la escena política, entonces abrimos las puertas a la progresiva decadencia política dentro de la democracia.”

    “En el momento en que intentásemos huir de las utopías, huir de los objetivos de la evolución de la sociedad a largo plazo, huir de crear esperanzas en las personas. Entonces, sí, todo se desintegraría, porque ya no tendríamos, por decirlo claro, la fuerza moral impulsora, la fuerza ideológica” (congreso de las Juventudes Socialdemócratas, 1964)

    Un par de años más tarde dijo en la radio francesa algo que parece anticipar la debacle actual de los socialistas españoles: “Cuando nuestro partido se quede paralizado perderemos el poder. Porque, según nosotros, no son ciertas personas las que tienen el poder sino un movimiento y unas ideas.”

    Y otro discurso más aplicable directamente al momento presente, aunque fuera redactado en 1970: “Nunca seremos víctimas desamparadas de fuerzas anónimas. Nunca tendremos que confiar decisiones a expertos y especialistas. La política es susceptible de que la podamos juzgar cada uno de nosotros. Porque depende en último término de ideales y de ideas.”

    Ideas pero también pragmatismo: “La política socialista, la de izquierda, siempre significa tensión entre las ideas y la utopía por las que se tiene que trabajar y la realidad que tan difícil es de cambiar. Para ser capaz de cambiar la realidad hay que mantener vivo el debate ideológico y siempre hablar de tus objetivos y de tus ideas básicas como elementos indispensables para tu actividad práctica. Pero en tu trabajo práctico tienes que ser pragmático, si no no llegarás a ninguna parte”.

    A Palme lo ajusticiaron. Dos disparos que no destruyeron el puente que construyó entre utopía y administración cotidiana. En estos días creo que merece la pena recordarle, releerle. Y ver con nuestros propios ojos lo que llevó a cabo.

    Publicado el 06/05/2011, en humor, reflexiones ·  10

    “Todo líder de organización terrorista sumergido en un fluido, experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso de todos los putos botes de líquido confiscados en los aeropuertos”

    Bajo el acrónimo S.E.T.I. (Search for ExtraTerrestrial Inteligence) se engloban diversos proyectos cuya finalidad es encontrar inteligencia fuera de nuestro planeta (“ya que finalmente hemos desistido de encontrarla dentro”, declaró uno de sus fundadores allá por los años 70).

    Pues bien, después de cuarenta años de funcionamiento, el Instituto SETI ha suspendido sus actividades por falta de fondos. Parece ser que todo el remanente de capital mundial, tanto público como privado, ha sido ya empleado en el rescate financiero de la banca y no queda ni un céntimo para nada mas. En palabras de Montgomery McClifford, director del Royal Bank of America: “Es estúpido invertir capital en buscar inteligencia extraterreste; lo realmente rentable es emplearlo en mantener bajo mínimos la inteligencia terrícola. A ver si no quién es el guapo que monta el enésimo esquema Ponzi”.

    Tres curiosidades sobre el proyecto SETI

    El SETI inicial consistía en rastrear y analizar emisiones radiofónicas procedentes del espacio en busca de señales que pudiesen denotar inteligencia extraterrestre, pero durante diez años sólo se recibió la misma mierda repetitiva. “Pues justo como los 40 Principales”, apuntó algún experto. Se barajó la posibilidad de responder con un disco de grandes éxitos de Alejandro Sanz “para entablar comunicación musical”, pero un directivo de la NASA consideró que aquello más bien podría ser interpretado como un gesto hostil por una posible civilización alienígena. Además Alejandro Sanz se negó en rotundo a enviar su música al espacio hasta que no se formalizase un Canon Compensatorio Intergaláctico. “Desconocemos si existen los extraterrestres; lo que sí sabemos con certeza es que están matando la música”, declaró el Sr. Sanz.

    Hasta la fecha, la única señal recibida por los radiotelescopios que pudiera tener un origen inteligente es la denominada Señal Wow!, bautizada así por la anotación en rojo que un voluntario del proyecto SETI, el profesor Jerry R. Ehman, realizó en el papel contínuo donde apareció impresa la secuencia “6EQUJ5″, correspondiente a la asombrosa señal recibida y procesada por la computadora de la universidad de Ohio. La comunidad científica consideró como “muy elevadas” las posibilidades de que aquella curiosa secuencia tuviese un origen inteligente, e intentó durante meses averiguar su posible significado empleando un cluster de supercomputadores y los más sofisticados algoritmos de análisis. Al poco, Ricardo Gallir publicó un post restando toda credibilidad a aquel asunto: “Detrás de la Señal Wow! no hay ni pizca de inteligencia; de hecho es un claro ejemplo de la falacia per secula verencundias en su modalidad modus reus tangentialis. Es obvio que ha sido transmitida por un completo ignorante y cualquier persona con dos dedos de sentido común, un doctorado, un proyecto de éxito en Internet y una largo y heróico historial en la defensa del software libre se daría cuenta al primer vistazo”, escribió el conocido blogger.

    En sucesivos proyectos se intentó la comunicación activa en lugar de la escucha pasiva. Se decidió realizar un envío continuo de algún tipo de señal codificada, con un mensaje que fuese un claro indicativo de nuestro nivel de inteligencia. El comité de expertos concluyó que enviar un mensaje conteniendo código fuente de programas informáticos sería la forma más adecuada de dar una medida del avance de nuestra civilización. Se decidió enviar al espacio el código del “Hola Mundo” en todos los lenguajes de programación conocidos. Richard Stallman montó en cólera e hizo saber al comité que enviar código Java al espacio era “enviar una trampa; como una gigantesca red de pesca donde quedarán atrapados los derechos, las libertades y las ilusiones de todas las civilizaciones, sumiendo al universo en la más absoluta de las oscuridades” (luego volvió a su cabaña del bosque y siguió troleando en el blog de Linus Torvalds). En última instancia se decidió enviar el “Hola Mundo” en el lenguaje de programación más avanzado hasta la fecha. La NASA habilitó un foro de debate en Internet y publicó un único topic: “¿Cuál es el mejor lenguaje de programación que existe?” La comunidad mundial de desarrolladores  de software participó activamente en el foro. En dos horas el topic registraba 768.012 mensajes, de los cuales 641.566 eran graves insultos y el resto amenazas de muerte. Se dice que la intensa participación de todos los informáticos del mundo en el foro provocó la crisis de las puntocom.

    Y este, amigos, ha sido nuestro sentido homenaje a esa gran iniciativa que fue SETI. Sólo nos queda añadir: 6EQUJ5

    Publicado el 03/02/2011, en (otros), Fuckowski, libros, opinión ·  10

    ¿Harto de bucear por la red buscando artículos antiguos de despacho101.com y perspicalia.com? ¿Relee de vez en cuando las columnas de opinión en pantalla y desearía conservarlas en papel? ¿No gusta de llevarse su portátil al WC?

    ¡No busque más! A partir de hoy mismo puede reservar su ejemplar de “De culo y contra el viento” en la Tienda Online de Perspicalia. Seis años de opinión condensados en una exquisita edición de doscientas páginas en papel ahuesado, portada blanda con solapas e interior pegado.

    Varsavsky y FON, los microsiervos y la publicidad, Mobuzz y la economía de la cancamusa, Enrique Dans y sus puñaladas traperas… Los grandes despropósitos de ayer y de hoy perpetrados por nuestra entrañable pandilla de hilarantes mindundis quedan inmortalizados en esta obra.

    Pero no solo de estopa vive el hombre y en de “De culo y contra el viento” también hay espacio para la lírica, a pesar de que corren malos tiempos para la lírica, para vender el piso, para buscar trabajo y para todo en general. Las columnas publicadas en el diario El Avance, en su mayor parte escritas desde la nostálgica perspectiva del exilio, también se han colado entre las páginas de este libro.

    Reserva ya y recibe tu ejemplar a partir del 21 de Febrero.

    Publicado el 05/01/2011, en Margarita, opinión ·  17

    (Hoy estrenamos colaboradora de lujo
    en Perspicalia. Bienvenida, mamá
    .)

    La primera vez que os escribí apenas sabía juntar las letras. En un papel de rayas para no torcerme y con un lápiz de mi plumier de madera, fui dibujando las palabras despacio, para que pudierais entender lo que decía. Tanto trabajo sólo porque me interesaba mucho un estuche de belleza que vi en un escaparate. “Para el rey Baltasar”, ponía en el sobre. Eras mi preferido, quizás por ser diferente. Te había visto mirarme sonriente cuando desfilabas entre una algarabía de niños por las calles heladas de mi pueblo, y mi hermana me decía: “Mira, mira cómo te sonríe, pídeselo a él y verás como te lo trae”. Tu cara negra, Baltasar, abetunada más bien, me emocionó y me resultó tan familiar, tan cercana, que pensé sin dudar que me traerías el estuche soñado. Tiempo después supe, a mi pesar, que eras mi vecino de toda la vida y que te gustaba mi hermana.

    Pero seguí escribiendo cartas, cada vez más largas, cada vez con mejor letra, hasta que un día dejé de creer en vosotros: no podíais venir desde Oriente en camello por muy magos que fuerais. Dejé de creer, pero disimulaba bien mi escepticismo; la carta a los reyes formaba parte del ceremonial, como el anís o los roscos de mi vecina; como el pavo o la misa del gallo. Año tras año me sorprendíais con esos juguetes que pedía, casi siempre muñecas, cocinitas y cuentos. Y figuritas de mazapán, que me encantaban. Tengo que decir que no me puedo quejar; siempre fuisteis generosos conmigo, aunque sin exageraciones, porque decían mis padres que teníais que repartir vuestra mercancía entre miles y miles de niños. Entonces no sabía que muchos de esos niños se quedaban sin juguetes. También pasa ahora, ni el progreso ni la magia lo arreglan todo.

    De escribir aquellas cartas pasé a recibirlas. Cada año leía las divertidas cartas de mis hijos y me encargaba de que llegaran puntualmente hasta vosotros; luego íbamos juntos a veros pasar por las calles en cabalgatas cada vez más lujosas, y me encantaba la cara de asombro que ponían los niños cuando pasabais a nuestro lado. Siempre me acordaba de ti, Baltasar; de aquella vez que me miraste con ojos cómplices y me sonreíste a mí entre otros muchos niños.

    Hoy, después de mucho tiempo, se me antoja escribiros de nuevo. Escribir una carta a esos Reyes de ayer y de ahora, tan distintos en el tiempo, pero tan iguales. Quiero creer que andáis por ahí, Magos de Oriente, con camellos, coronas y mantos de tisú, recorriendo este mundo diverso, hermoso y raro para llegar puntualmente a esa noche mágica donde los niños ponen en sus zapatos la ilusión de todo un año. Ellos siguen creyendo en vosotros a pesar de la dura competencia de ese advenedizo gordo, barbudo y simpático que viene del frío y que se os adelanta siempre cruzando el cielo con sus rápidos y majestuosos renos.

    Por si fuera verdad que sois magos, y aún sabiendo que esta carta nunca llegará a su destino, me gustaría pediros algo, un regalo caro, difícil, tal vez imposible; no es ese perfume francés con un nombre tan raro que hay que hacer un máster para pronunciar; tampoco es un bolso, ni zapatos preciosos ni anillos brillantes. Quiero algo intangible, utópico, inmaterial: quiero tiempo. Tiempo para seguir mirando la calle desde mi ventana, para abandonarme al calor del sol, para pasear entre los olmos, para mirar el cielo, para oír los pájaros que vuelan en las tardes de verano. Quiero tiempo, todo el tiempo del mundo para seguir emocionándome con la melancolía de un fado, para llorar en silencio con la tristeza de Madame Butterfly, para extasiarme con la danza grandiosa de las ballenas, con las primaveras de amapolas; tiempo para evadirme con esos libros hermosos que alimentan mi espíritu y refuerzan mi filosofía. Tiempo para poder ver algún día un mundo más justo donde la concordia no esconda condiciones, donde se respeten los bosques, los animales, los mares… “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único”, decía Lennon, “imagina a toda la gente viviendo la vida en paz”. Quiero ese mundo. Quiero tiempo para verlo, Baltasar. Quiero la utopía envuelta en papel brillante.

    El día cinco sacaré al balcón mis zapatos nuevos y esperaré a que amanezca con la misma ilusión infantil que se perdió en el camino. Iré a veros pasar, Majestades de Oriente, por esas calles engalanadas, entre una lluvia de caramelos, de risas de niños, de caras de asombro, de inocencia. Os estaré esperando en la esquina de siempre, en la calle de siempre, junto al agua helada de la fuente de siempre.

    Con ojos de niña, con las manos frías y con el corazón expectante, buscaré tu cara negra, Baltasar. Y esperaré, otra vez, que me sonrías.

    (La autora ha publicado recientemente un libro,
    “A la orilla de una higuera”, que puede obtenerse
    en la Tienda Online de Perspicalia)