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  • Publicado el 05/04/2010, en columna en El Avance, Fuckowski ·  18

    Paseaba distraído por la famosa calle Grafton. En eso que me di de bruces con un coro gospel al completo: unas diez o doce señoras negras con sus túnicas blancas entonaban el Amazing grace al ritmo que marcaban un batería, un bajista y un guitarra. No había una sola nube en el cielo, algo bastante inusual en Dublín. Serían aproximadamente las doce de la mañana; la luz del sol teñía de oro las calles y calentaba a los viandantes. Me uní al improvisado público que se había aglutinado alrededor de los músicos y disfruté en primera fila de clásicos como Oh happy day y Down in the river. Me estaba secando una lágrima bajo mis gafas de sol cuando se me acercó un tipo, me echó un brazo por los hombros y me preguntó: “¿Quieres que rece contigo?” “No gracias, soy ateo”, respondí. El hombre se quedó un poco extrañado, así que añadí: “Pero me encanta la música”. “Es música del espíritu”, me contestó, “Si la sientes es que sientes a Dios”. Yo me limité a levantar una ceja y a encogerme de hombros, dando a entender un “Si tú lo dices…” que dio por zanjada la conversación. Las discusiones sobre religión son como un autobús sin ruedas: no llegan a ninguna parte. El paso de los años y un montón de dolores de cabeza me han enseñado a no enfrascarme en este tipo de conversaciones; suelen eternizarse y acabar acaloradamente. Por eso me abstuve de indicar al tipo aquel que, a mi entender, acababa de incurrir en una práctica de mercado que por lo general está prohibida: forzar al consumidor a adquirir un producto con la compra de otro diferente.

    La religión se ha adueñado históricamente de la espiritualidad y ha obligado al individuo a adquirir con ella doctrinas y dogmas que, irónicamente, imponen numerosas (y más que cuestionables) barreras a la libertad del ser humano, incurriendo así en una triste contradicción: la libertad es la esencia misma de la espiritualidad, y limitando esta libertad no se consigue otra cosa que empobrecer el espíritu. La religión dice potenciar la espiritualidad del individuo, pero la realidad es que se adueña de ésta y la pone al servicio de sus propios intereses empresariales (básicamente dos: poder y dinero, conceptos hoy en día casi equivalentes).

    Pareciera que el individuo que no profesa religión alguna no pueda ser una persona espiritual: al no creyente se le tilda inmediatamente de frívolo y material. Pero lo cierto es que no se necesitan dioses, dogmas ni doctrinas morales para elevarse por encima del aspecto material de la existencia. Trascender al propio ego, tomar conciencia de grupo, sacrificar los caprichos del narcisismo en pos de valores superiores, cobrar perspectiva ante la existencia abandonando la estrechez de miras inherente al egocentrismo, todas estas son acciones que engrandecen el espíritu sin necesidad de profesar fe religiosa alguna ni de supeditar nuestra libertad a los intereses de grupo de poder alguno.

    Le pese a quien le pese, espiritualidad y religión no tienen que ir forzosamente ligadas. El individuo debe poder elevar su espíritu sin más coste que asumir sus responsabilidades como ser humano; se puede hablar de paz, amor y armonía sin hablar de Dios. Hay “happy day” sin “Jesus Christ” y “amazing grace” sin “God’s praise”. Se puede bajar al río a sentirse uno con el mundo sin arrastrar la culpa del pecado; uno puede maravillarse ante la infinita belleza de una puesta de sol sin tener que asumir mandamientos ni sacramentos. Como cantara John Lennon en su Imagine: “Sin infierno bajo nosotros, y por encima solo el firmamento […] Nada por lo que matar o morir, y ninguna religión. Imagina a todo el mundo viviendo la vida en paz”.

    Ni necesitamos a la Iglesia para disfrutar del espíritu, ni al Corte Inglés para disfrutar de la primavera.

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    1. Amén de que Down in the river es uno de los himnos más bellos que conozco (eh, fíjese, digo “amén”, soy la hottia), y más si se oye en Grafton, muy interesante reflexión sobre espiritualidad y religión. Es uno de mis argumentos habituales por los que me llueven collejas tanto entre mis conocidos religiosos como entre los que no lo son.

      Ahora no me atrevo a sugerirle algunos poemas de Rumi o Al Arabi al respecto, porque podría usted creer que, como el misionero evangelista, le estoy vendiendo algo. Ellos sí profesaban una religión, más en concreto la mía. Pero en fin, ahí se los dejo: algo tendrá que ver que el sufismo sea el nuevo mercado emergente de los comerciantes newageros.

      Comentario by Small Blue Thing — 5 de abril de 2010 @ 12:38
    2. [...] Música del espíritu http://www.perspicalia.com/post/musica-del-espiritu  por Fisilosofo hace 3 segundos [...]

      Pingback by Música del espíritu — 5 de abril de 2010 @ 12:39
    3. Claro, conciso y preciso. Al tuétano.

      Comentario by xmariachi — 5 de abril de 2010 @ 12:40
    4. Muy bueno

      Ze

      Comentario by Ze — 5 de abril de 2010 @ 13:17
    5. Música del espíritu…

      Paseaba distraído por la famosa calle Grafton. En eso que me di de bruces con un coro gospel al completo: unas diez o doce señoras negras con sus túnicas blancas entonaban el Amazing grace al ritmo que marcaban un batería, un bajista y un guitarra….

      Trackback by joneame.net — 5 de abril de 2010 @ 20:23
    6. Música del espíritu…

      Paseaba distraído por la famosa calle Grafton. En eso que me di de bruces con un coro gospel al completo: unas diez o doce señoras negras con sus túnicas blancas entonaban el Amazing grace al ritmo que marcaban un batería, un bajista y un guitarra….

      Trackback by aupatu.com — 5 de abril de 2010 @ 20:24
    7. [...] Música del espíritu [ http://www.perspicalia.com ] [...]

      Pingback by Música del espíritu - apezz.com — 5 de abril de 2010 @ 20:25
    8. Música del espíritu…

      Paseaba distraído por la famosa calle Grafton. En eso que me di de bruces con un coro gospel al completo: unas diez o doce señoras negras con sus túnicas blancas entonaban el Amazing grace al ritmo que marcaban un batería, un bajista y un guitarra….

      Trackback by chuenga.net — 5 de abril de 2010 @ 20:25
    9. Música del espíritu…

      Paseaba distraído por la famosa calle Grafton. En eso que me di de bruces con un coro gospel al completo: unas diez o doce señoras negras con sus túnicas blancas entonaban el Amazing grace al ritmo que marcaban un batería, un bajista y un guitarra….

      Trackback by www.enchilame.com — 5 de abril de 2010 @ 20:26
    10. muy bueno!

      Comentario by Rafa — 6 de abril de 2010 @ 12:27
    11. Un post genial!,….me sumo a lo de claro y conciso.
      Es un alivio poder verificar de vez en cuando, que alguien mas por ahi piensa lo mismo, y que lo expresa a la perfección.

      Comentario by Kano — 7 de abril de 2010 @ 19:21
    12. Pues si, y como se le hace cuando todos tus conocidos si compran ese producto y a uno lo ven raro por no comprar de eso, me consta y siempre lo he comprobado en la gente allegada a mi, que su grado de acercamiento a su religion es directamente proporcional a su egoismo espiritual, seee…

      saludos mi buen, un fuerte abrazo desde un rincon de Mexico.

      Comentario by Javi — 9 de abril de 2010 @ 5:03
    13. hola a alfredo y a todos. Desde hace un tiempo te leo porque me gusta mucho tu estilo. También desde hace tiempo sé que eres ateo. Yo no, yo soy cristiano. Por supuesto, no porque seas ateo voy a dejar de leerte y apreciar la forma en que escribes. Solo unas cosas que decir: estoy de acuerdo contigo en que mucha gente quiere vender a Dios como un producto. Muchos ni les importa Dios, ni creen en él, pero hacen mucho dinero engañando a pobres ingenuos. Y así podríamos contar cualquier cantidad de crímenes que el hombre ha cometido en nombre de Dios. Dios es distinto a lo que muchos dicen y profesan de él. Pero seguramente no vamos a entrar en esta conversación ahora; Solo te recomendaría, y fijate que no quiero venderte nada, solo que tu mismo leas y tengas tus propias conclusiones y respuestas; te recomendaría que leyeras el libor de Eclesiástes y luego el evangelio de San Juan, son muy cortos, muy bien escritos y tienen muy buenas ideas.

      Un saludo alfredo, y sigue escribiendo, tienes un don para ello.

      Comentario by nes — 11 de abril de 2010 @ 5:25
    14. Hola,

      Sigo este blog desde hace años….

      Pero ya no me gusta. Antes era mejor, esas historias de oficina, rodeado de pedantes y gilipollas…. La verdad es que yo tambien trabaje en consultoria y me sentia muy identificado. Que tiempos…

      Ahora todo ha canviado, esto ya parece una pagina de filosofia autoonanistica, y la verdad es que leerlo da bastante palo.

      En fin, siento ser tan destroyer, pero es lo que veo leyendo el blog. No creo que vuelva.

      Bye.

      Comentario by Yamu — 12 de abril de 2010 @ 11:10
    15. Lo malo no es la religión en sí, sino las religiones organizadas. Primero se forman grupos, nada que objetar. La cosa se empieza a joder cuando dentro de éste aparecen jerarquías yo-mando-tú-obedeces… y más pronto que tarde se llega al “conmigo o en contra de mí”.

      Lo que es razonable en una empresa o ejército, no lo es cuando hablamos del espíritu.

      Comentario by anonimo — 24 de abril de 2010 @ 1:37
    16. Lo has explicado de una manera facil de entender, siempre me ha costado mucho explicarme a la gente con la que he discutido este tema(o ellos entenderme a mi) pero ahora segun te leo, no cabe lugar a dudas, es cristalino, es lógico, es natural, es obvio que la religion es un invento grotesco una especie de propaganda mercantil.

      Es como cuando eres niño y te das cuenta conscientemente de las cosas básicas que mueven el mundo y entonces te planteas retos mas profundos y serios, de repente el mundo es mucho mas grande y rico de lo que pensabas.

      La religion puede servir como mucho para un adolescente que todavia descubre el mundo, pero seguir dandole vueltas cuando ya se crece emocionalmente y se va adquiriendo seguridad en uno mismo es subirse a ese autobus sin ruedas que solo genera conflictos y reduce la amplitud de miras que te da seguir caminando.

      Comentario by kale — 28 de abril de 2010 @ 14:49
    17. Se da por supuesto que si no procesas ninguna religión careces de toda espiritualidad, pero eso no es así, antes de las religiones existían los valores morales, antes de la fe, existía la espiritualidad, las religiones vinieron a poner un sello de autenticidad cultural a algo creado por los propios hombres elevado hasta niveles místicos.

      Por supuesto que la música es un lenguaje universal, que no conoce fronteras, ni muros, es libre y humana, como la espiritualidad.

      Comentario by Encarni — 3 de mayo de 2010 @ 13:43
    18. AMEN Hermano!

      Comentario by Rockfield — 23 de mayo de 2010 @ 5:15

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