
A día de hoy, en una casita en las afueras de Nueva York vive un profesor jubilado. Se llama Tom. Después de cincuenta años dando clase en diferentes universidades decidió que ya había conseguido “decir lo que tenía que decir” y se retiró. Tom es una persona reservada y probablemente pase desapercibido en su vecindario, lo cual no sería nada extraño para un jubilado de 81 años si no fuera porque Tom es un genio del humor y fuente de inspiración de los más famosos músicos/humoristas modernos.
El humor es algo que envejece muy mal. Da igual que venga dentro de las páginas de un libro de chistes, en un casette de esos que vendían en las gasolineras, encuadrado en una viñeta o con una guarnición de risas enlatadas envasado dentro de una comedia televisiva. Lo que era gracioso hace años pasa a ser grosero, burdo, infantil. Cuando se habla de humoristas clásicos muchas veces hay que analizarlos en el contexto histórico y social, no esperar que te hagan gracia.
Por eso cuando vi un vídeo de Tom Lehrer grabado en 1968, no esperaba caer al suelo de la risa primero, y de rodillas por pura adoración momentos más tarde.
Tom Lehrer cantó acerca de la bomba atómica, la tercera guerra mundial, la universidad, recitó la tabla periódica, su odio hacia las palomas urbanas y rompió lanzas a favor de la obscenidad y las enfermedades venéreas. Todo esto mientras tocaba el piano y su público se ahogaba de la risa. Demostró que se podía pasar uno la correción política y los tabús por el arco del triunfo con estilo, elegancia e impecable ejecución musical. Podría estarme horas echándole flores, pero creo que lo mejor es que lo escucheis vosotros mismos.
Esta canción la he elegido por el 40 aniversario del aterrizaje del Apollo XI. Cuenta la historia de Wernher von Braun, histórico científico líder en el desarrollo de la cohetería del siglo XX. La cohetería del siglo XX llevó a cosas tan maravillosas como el viaje a la luna y tan horribles como la bomba atómica.
Al acusar a Wernher de nazi uno podría pensar que estamos cayendo en la Ley de Goldwin, pero cuando los cohetes que diseñó fueron los que usó Alemania para la bombardear Londres la cosa cambia. Más tarde, cuando los nazis cayeron Wernher se mudó a Estados Unidos, donde trabajó en el ICBM, para finalmente trabajar en 1969 en el Saturn V, cohete de propulsión del Apolo XI. Sin duda un gran científico, pero sobre todo un gran hijo de madre germana. O yankee. Quién sabe. En 1968, un año antes de que Wernher decidiera que igual ya iba siendo hora de dejar de diseñar artefactos diseñados para la muerte masiva para lavar su imagen de cara a la historia, Tom Lehrer lo dejaba claro.
A man whose allegiance is ruled by expedience
Call him a Nazi, he won’t even frown
“Nazi schmazi,” says Wernher von Braun.
Say rather that he’s apolitical
“Once the rockets are up, who cares where they come down
That’s not my department,” says Wernher von Braun.
But some think our attitude should be one of gratitude
Like the widows and cripples in old London town
Who owe their large pensions to Wernher von Braun.
Once you’ve learned to count backwards to zero
“In German oder English I know how to count down
Und I’m learning Chinese,” says Wernher von Braun.
Un hombre cuyas alianzas se rigen por la conveniencia
Llamadle Nazi, ni pestañaerá
“Ha, Nazi schmazi,” dice Wernher von Braun
Más bien di que es apolítico
“Una vez que los cohetes están arriba, a quien le importa donde caen
Ese no es mi departamento” dice Wernher von Braun
Pero otros piensan que nuestra actitud debería ser de gratitud
Porque por ejemplo las viudas y tullidos de la vieja Londres
Deben sus enormes pensiones a Wernher von Braun
Si aprendes a contar hasta cero
“En alemán o inglés se contar hacia atrás
Y estoy aprendiendo chino” dice Wernher von Braun









1 comentario en el blog
Hace muy poquito yo también recordaba sus canciones. Escuchaba a Lehrer de adolescente, me lo descubrió una compañera de casa un poco peculiar que tuve. Creo que lo primero que escuché fue The Vatican Rag y luego Send the Marines. Lloré de la risa. Qué grande verlo recordado aquí también…