
Mucho se ha hablado ya de la llamada web 2.0 (de hecho, el 90% del espacio en disco ocupado por la web 2.0 se ha empleado precisamente en hablar de la web 2.0; el 10% restante son anuncios gratis y publicidad de AdSense), y parece que el asunto nunca se acaba de definir. El concepto de web 2.0 es tan difícil de aprehender como la raíz cuadrada de un número negativo, ya que ambas cosas se salen del ámbito real para adentrarse en el imaginario.
Hoy, tras largos meses de exhaustivos estudios y concienzudos análisis, os ofrecemos una sencilla guía práctica para entender mejor este revolucionario fenómeno que ha conseguido acabar con la discriminación de las letras “U” y “W” en las sopas de letras de Pastas Gallo.
Los comienzos. En el principio fue el verbo. Concretamente el verbo “qué hay de lo mío”. Hallábanse reunidos los emprendedores, discutiendo el cómo recuperar la confianza de los inversores tras el fiasco de las puntocom. En esto que apareció Tim O’Reilly y, enfurecido, volcó las mesas y echó a los mercaderes del templo. “¡Habéis hecho de mi casa un mercado!”, gritó, y añadió luego “Destruid este templo y en tres minutos lo levantaré”. Quedó entonces Tim O’Reilly solo y compungido, y a los tres minutos exclamó “Hágase la web 2.0”, y ya todo fue júbilo, y fondos blancos y símbolos de beta version.

El papel de los usuarios. De todos es sabido que la web 2.0 son los usuarios. O, como ya dijese el poeta, “Qué es web 2.0, me preguntas, mientras clavas en mi pupila tu pupila azul / ¿Y tú me lo preguntas? La web 2.0 eres tú”. Esto lleva a un modelo de capitalización que podríamos denominar “de servicio público”: la empresa pone el servicio y el público lo usa gratis a cambio de leer publicidad en el rollo de papel higiénico (de ahí la importancia del “papel de los usuarios” en la web 2.0).
¿La web semántica? Contrariamente a lo que pudiera pensarse, la web 2.0 aún no es semántica; esto será el siguiente paso evolutivo previsto para la web 3.0. De momento, la web 2.0 es meramente verborreica, lo que se traduce en infinidad de conferencias, charlas, ponencias, presentaciones y eventos. Se dice que una vez un necio se atrevió a interrumpir la meditación zen de un Microsabio y le preguntó, insolente: “Bueno, y aparte de tanta tertulia y tanta mierda, ¿cuál es la parte esencial de la web 2.0?”, a lo que el sabio respondió, en Arial cursiva de 36px: “Lo esencial es invisible a los ojos, pues solo con el corazón se puede ver bien –via @Antoine de Saint-Exupéry”. Quedó el necio entonces con el culo torcío y levitando.
Las aplicaciones. A nivel software, la web 2.0 no es más que es la evolución tecnológica del binomio IRC + página en Geocities. Los usuarios del Internet Relay Chat, frustrados por la complejidad técnica del HTML, se reunieron en el monte Sinaí y rezaron durante siete días y siete noches pidiendo un milagro. Y dios respondió a sus plegarias y les dio un blog a cada uno, y un DIV con diez mandamientos (en la web 2.0 están prohibidas las tablas). De esta aplicación primigenia surgieron otras muchas, que pasamos a enumerar para finalizar este sesudo análisis.
Blogger: Es como Geocities pero para incompetentes tecnológicos; basta escribir un texto y pulsar un botón para darle la brasa al mundo. Paradójicamente, muchos de los usuarios que tuvieron que esperar a que la tecnología se hiciese más sencilla para poder tener páginas en internet, ahora se autodenominan expertos tecnólogos.
Gmail: Es básicamente un IRC, pero en modo offline: los usuarios charlan amigablemente en listas de correo y se ponen verdes por la espalda en mensajes privados.
Flickr: Sirve para que los usuarios de Blogger y Gmail publiquen fotos de sus pies y sus platos de comida.
Facebook: Una herramienta que sirve para saber si la persona con la que chateas tiene o no pareja y si está de buen ver.
Menéame: Un agregador de noticias donde, mediante complejos sistemas de votación y cálculo de karma, se seleccionan las noticias más interesantes y los comentarios más gilipollas.
Wikipedia: Un servicio de clasificación y almacenamiento de flame wars.
Twitter: Popular servicio de alarmas en tiempo real que nos avisa cuando se cae Gmail y cuando se levanta Enrique Dans.









19 comentarios en el blog
[...] Web 2.0: sencilla guía prácticawww.perspicalia.com/post/web-2-0-sencilla-guia-practica por Nabuko hace pocos segundos [...]
[...] Web 2.0: sencilla guía prácticawww.perspicalia.com/post/web-2-0-sencilla-guia-practica enviado por Facso [...]
[...] Web 2.0: Sencilla guia práctica, de Fuckowski en Perspicalia [...]
[...] » noticia original [...]
[...] Vía (y más) | Fuckowski [...]
[...] con el usuario. De estas aplicación primigenias surgieron otras muchas, que nos enumeran en Perspicalia con un toque de humor y bastante ironía. Estas son algunas de las mas conocidas por la mayoría, [...]
[...] años saltan de ese primer mensaje entre dos ordenadores conectados en red a las redes sociales y a la manida web 2.0, cuando para empezar, frente a los 40 años de internet, la web se diseña en 1989. Los de [...]
Y hablando de Web 2.0, los únicos comentarios que tienes son pingbacks…
Saludos amigo Fuckwoski
Hola Mario, es que hasta hace unos días sólo se permitían comentarios en el foro y no en las entradas. Por eso solo se ven los pingbacks… Un saludo!
Eres un puto genio, has resumido la esencia de una forma magistral. Desde el proyecto porche no me sentía tan identificado..
Me sentía como el del chite, el kamikaze en la carretera de la Coruña, ahora me siento un poco mejor pensado que somos más los kamikazes…o serán ellos….
Genial, muchas gracias
Plataforma por el sentido común ya!
[...] si vols una guia pràctica pel fenomen inaprehensible aquí en tens una de [...]
[...] a Fuckowski, para mí la verdadera estrella del invento. Su análisis sobre el chiringuito 2.0 (para muestra, un botón) no tienen desperdicio, de verdad. El resto, prácticamente [...]
Me se caen las lágrimas y los mocos de la emoción (y de la risa). Qué bueno.
[...] de los últimos artículos es Web 2.0: sencilla guía práctica, donde después de hacer exhaustivos estudios y concienzudos análisis llegan a conclusiones como [...]
Web 2.0 es una moda. Todo el mundo habla de ella sin tener ni puta idea de lo que es. Es otra colección de palabros para que usen los jefes de proyecto que no tienen ni puta idea.
Los números imaginarios son tan imaginarios como los reales, los negativos e incluso los enteros.
Reconozco que su nombre es una mierda porque al relacionarlo con la cutre explicación típica, lleva a que todo el mundo se equivoque.
De un admirador de fuckowki
Sencillamente genial! Hacía tiempo que no me reía tanto. Ahora, por fin, sé qué es eso de la web 2.0. ¡Qué tiemblen los comunicólogos.
Gracias mil
Alfredo, compleamente de acuerdo. Aunque te ha quedado un poco corto, cuando estés con ganas a ver si sacas más “punta” a este tema que creo que tiene miga de sobra para que des más “caña” :-)
Un abrazo.
b:.