Bajo el acrónimo S.E.T.I. (Search for ExtraTerrestrial Inteligence) se engloban diversos proyectos cuya finalidad es encontrar inteligencia fuera de nuestro planeta (“ya que finalmente hemos desistido de encontrarla dentro”, declaró uno de sus fundadores allá por los años 70).
Pues bien, después de cuarenta años de funcionamiento, el Instituto SETI ha suspendido sus actividades por falta de fondos. Parece ser que todo el remanente de capital mundial, tanto público como privado, ha sido ya empleado en el rescate financiero de la banca y no queda ni un céntimo para nada mas. En palabras de Montgomery McClifford, director del Royal Bank of America: “Es estúpido invertir capital en buscar inteligencia extraterreste; lo realmente rentable es emplearlo en mantener bajo mínimos la inteligencia terrícola. A ver si no quién es el guapo que monta el enésimo esquema Ponzi”.
Tres curiosidades sobre el proyecto SETI
El SETI inicial consistía en rastrear y analizar emisiones radiofónicas procedentes del espacio en busca de señales que pudiesen denotar inteligencia extraterrestre, pero durante diez años sólo se recibió la misma mierda repetitiva. “Pues justo como los 40 Principales”, apuntó algún experto. Se barajó la posibilidad de responder con un disco de grandes éxitos de Alejandro Sanz “para entablar comunicación musical”, pero un directivo de la NASA consideró que aquello más bien podría ser interpretado como un gesto hostil por una posible civilización alienígena. Además Alejandro Sanz se negó en rotundo a enviar su música al espacio hasta que no se formalizase un Canon Compensatorio Intergaláctico. “Desconocemos si existen los extraterrestres; lo que sí sabemos con certeza es que están matando la música”, declaró el Sr. Sanz.
Hasta la fecha, la única señal recibida por los radiotelescopios que pudiera tener un origen inteligente es la denominada Señal Wow!, bautizada así por la anotación en rojo que un voluntario del proyecto SETI, el profesor Jerry R. Ehman, realizó en el papel contínuo donde apareció impresa la secuencia “6EQUJ5″, correspondiente a la asombrosa señal recibida y procesada por la computadora de la universidad de Ohio. La comunidad científica consideró como “muy elevadas” las posibilidades de que aquella curiosa secuencia tuviese un origen inteligente, e intentó durante meses averiguar su posible significado empleando un cluster de supercomputadores y los más sofisticados algoritmos de análisis. Al poco, Ricardo Gallir publicó un post restando toda credibilidad a aquel asunto: “Detrás de la Señal Wow! no hay ni pizca de inteligencia; de hecho es un claro ejemplo de la falacia per secula verencundias en su modalidad modus reus tangentialis. Es obvio que ha sido transmitida por un completo ignorante y cualquier persona con dos dedos de sentido común, un doctorado, un proyecto de éxito en Internet y una largo y heróico historial en la defensa del software libre se daría cuenta al primer vistazo”, escribió el conocido blogger.
En sucesivos proyectos se intentó la comunicación activa en lugar de la escucha pasiva. Se decidió realizar un envío continuo de algún tipo de señal codificada, con un mensaje que fuese un claro indicativo de nuestro nivel de inteligencia. El comité de expertos concluyó que enviar un mensaje conteniendo código fuente de programas informáticos sería la forma más adecuada de dar una medida del avance de nuestra civilización. Se decidió enviar al espacio el código del “Hola Mundo” en todos los lenguajes de programación conocidos. Richard Stallman montó en cólera e hizo saber al comité que enviar código Java al espacio era “enviar una trampa; como una gigantesca red de pesca donde quedarán atrapados los derechos, las libertades y las ilusiones de todas las civilizaciones, sumiendo al universo en la más absoluta de las oscuridades” (luego volvió a su cabaña del bosque y siguió troleando en el blog de Linus Torvalds). En última instancia se decidió enviar el “Hola Mundo” en el lenguaje de programación más avanzado hasta la fecha. La NASA habilitó un foro de debate en Internet y publicó un único topic: “¿Cuál es el mejor lenguaje de programación que existe?” La comunidad mundial de desarrolladores de software participó activamente en el foro. En dos horas el topic registraba 768.012 mensajes, de los cuales 641.566 eran graves insultos y el resto amenazas de muerte. Se dice que la intensa participación de todos los informáticos del mundo en el foro provocó la crisis de las puntocom.
Y este, amigos, ha sido nuestro sentido homenaje a esa gran iniciativa que fue SETI. Sólo nos queda añadir: 6EQUJ5







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